13 de octubre de 2018

PROUDLY WEIRD, la historia de Rubiamala



Quiero aprovechar este viaje para contar mi historia, que seguro se parece a la de muchos, y justamente por eso me parece interesante compartirla.
En el año 2011 empecé este loco viaje que en su momento era ser “blogger”, siempre fui bastante curiosa e inquieta, por lo que probar cosas nuevas siempre suena como una gran idea para mí. Amo escribir, Amo la moda y por suerte soy lo suficientemente extrovertida como para querer compartirlo con el mundo, sin avergonzarme de quién soy ( este fue otro viaje aparte).
La tenacidad nunca fue mi característica fundamental, por lo que por lo general si un proyecto no iba como quería, rápidamente cambiaba a otro, “baja tolerancia a la frustración” me decía la terapeuta, y me lo creí. Cuando estuve a punto de terminar mi carrera de abogada me pregunté: ¿cómo es la vida que soñas?

Rápidamente vinieron imágenes a mi cabeza, viajando por el mundo con valijas LV, lookeada de pies a cabeza ( vale aclarar que durante toda mi adolescencia mi familia y amigos pensaban que me disfrazaba), siendo una mujer empresaria y cosmopolita. En ese instante la verdad estalló ante mis ojos, siendo abogada eso jamás te va a pasar ( salvo que seas Amal Clooney), porqué estás invirtiendo años estudiando algo que es muy poco probable que te dé el efecto deseado ¿????
Luego de la primera crisis, y como después de cada crisis llega un momento de claridad, a mi me gustaba la moda, vestirme, adornarme, consumir moda, hablar de moda, investigar sobre la moda y entenderla.
Si hay algo que es claro es que desde Uruguay todo es más difícil, o así parece a priori, pero el nivel de dificultad, nunca es un obstáculo para una verdadera emprendedora, sino que más bien resulta un reto.
Con la explosión de las redes sociales hace algunos años, y el boom de los bloggers en el mundo, yo quería ser eso, quería esa vida, y la única forma de lograrlo es empezar. Si no te moves las cosas no suceden, así fue como lentamente abrí mi canal y me fui metiendo gradualmente en el mundo de la moda local.
Al principio era más fácil, no había demasiada competencia, todos estábamos experimentado y realmente no existía una verdadera industria de esto en Uruguay. Pero a medida que fueron pasando los años me fui capacitando, invirtiendo en esto cada vez más tiempo y esfuerzo, hasta que se convirtió en un “part time job” , aparte del oficial.
Cuando tomé consciencia de este hecho, me di cuenta de que estaba invirtiendo mucho tiempo, dinero y foco mental en algo que no me estaba dejando ni medio peso en el bolsillo. Lo que más me dejaba eran gastos, menos tiempo para disfrutar de mi vida y sobretodo el crecimiento era muy lento. Ahí empezó mi segunda gran crisis.

No voy a mentir, en un momento estuve a punto de rendirme, mi familia y mis amigos me preguntaban hasta cuando, pero yo realmente amaba lo que hacía. De hecho mi “slogan” del momento era “ esto lo hacemos solo por amor a la moda, ya que nadie nos paga”. El proyecto “Rubiamala” era mi bebé, lo había creado desde la nada, pero me sentía sola, empezó siendo un alterego y terminó siendo un concepto, una comunidad.
Por esto antes de “matarlo” definitivamente decidí darle una chance, decidí pedir ayuda, y a quién sino a mi propia comunidad. A aquellos que me acompañaron y compartieron conmigo desde siempre, desde que eramos 200, 600, 2000 y así fuimos creciendo.
Siempre desde el lugar de la honestidad, del intercambio de opiniones, de la diversidad. Siempre apasionados, pensantes y con ideas propias, siempre valorando al diferente, porque es el que nos hace crecer, entender y hasta cambiar de idea.
Cuando realmente entendí lo que estaba haciendo, me di cuenta de que no estaba sola, de que por algo existía eso llamado comunidad, que significa que hay un sentimiento de pertenencia, que varias personas están alineados con ciertos: ideales, gustos, creencias, sentimientos, ubicaciones geográficas, hobbies, rasgos físicos etc, etc. Pero cuando esa comunidad es virtual se siente raro, porque están juntos pero separados, existen física y realmente pero no para vos.
Una tarde después del trabajo, desde mi viejo y hundido sillón rayado diseñé un anuncio donde pedía un colaborador, alguien que me ayudara crear/crecer y me hiciera este viaje más liviano. Los resultados jamás los imagine…

Apenas publiqué el anuncio pidiendo ayuda empezaron a caer los mensajes y los mails, de verdad estaba muy sorprendida, en menos de 24 hs más de 100 personas habían aplicado para el puesto de “colaboradora en Rubiamala”.
Este interés de la gente en participar me llenó de vida, restauró la confianza que venía perdiendo en el último tiempo y me impulsó a pensar que podía hacer cosas más grandes. Pero tenía que pensarlo bien, esta vez no lo podía arruinar, la vida me estaba dando una buena oportunidad y tenía que aprovecharlo.
Lo hablé en terapia, en principio quería que todos fueran parte de Rubiamala, me imaginaba cientos de personas escribiendo, inventando locuras, era más bien como un club social y deportivo lo que existía en mi mente. Pero Juan, mi psicólogo me dijo: pero Sofía, no tenés idea de lo que significa manejar esa cantidad de gente, tenés que empezar con algo chico. Elegir a 10 oficiales y a 10 suplentes y empezar a trabajar, más de ese número es una locura.
Al día siguiente, coordiné una reunión con todos los interesados, les comenté que el trabajo era no pago, ya que ni siquiera yo obtenía beneficios de esto, y que me gustaría conocerlos para seleccionar en principio a 10 personas que pudieran colaborar.
Sabía que si no había paga no iba a ser fácil, que probablemente nadie viniera a la reunión, pero yo siempre pienso en términos de probabilidad y estadística, de 150 personas interesadas, una o dos podría llegar a quedarse, y con eso para mi ya era suficiente.

Más de 50 personas llegaron a la reunión, todo tipo de perfiles, algunos solo querían conocerme, otros pensaban en hacer dinero, en tener poder, en ir a eventos, en ser fashionistas. Hubo tantos sueños y expectativas como personas, y la elección no fue fácil, pero con los primeros diez empezamos a trabajar. Inventamos una estructura que se parecía a la de una empresa verdadera, con varios departamentos y empezó a funcionar.
A su vez la suerte estaba a nuestro favor, después de tantos años las empresas uruguayas estaban empezando a tomar conciencia del inminente crecimiento de los influencers. De hecho las empresas internacionales empezaron a exigir influenciadores locales como parte de la estrategia de marketing anual, y ahí fue donde entró a jugar Rubiamala. Devuelta en el ruedo, con una industria emergente y con un grupo de personas que me apoyaba, sentía que ese momento era lo máximo.
Pero como bien dicen, los humanos somos como un sistema de aire acondicionado, ni todo es perfecto ni la felicidad llega en grandes dosis, sino que más bien son pequeños espasmos que te mantienen en tu punto justo de felicidad, y el resto del tiempo estás buscando. Si bien de repente empezamos a ganar dinero real, y no hablo de canje sino de cash, de abrir una empresa, de pagar impuestos, el negocio no parecía muy bueno, nuevamente.
El volumen de trabajo que podíamos tener era muy poco para tantas personas, y esta industria recién estaba en desarrollo. Otra vez nos adelantamos a los tiempos, al mercado, nuevamente quedamos desfasados y necesitando resolver hacía donde ir.

A pesar de todo lo que me gusta mi país, debo de decir que al emprendedor no se lo trata bien, si bien hay muchos incentivos o apoyos en dinero, los impuestos y los costos de las cosas ( comida, alquileres, combustible, etc etc) son demasiado altos. La diaria es muy difícil y el dinero se va rápidamente, lo que lleva indefectiblemente a que a la mayoría le convenga tener un trabajo en relación de dependencia, y a los empresarios estar siempre lidiando con los impuestos, que encima son utilizados para mantener un innecesario y gigantesco organismo estatal. En resumen, en general todos “la remamos” desde el chico, hasta el grande, y solo se salva quién está del otro lado.
De todos modos, esto jamás puede ser una razón para no emprender, siempre hay que buscarle la vuelta, a veces hay que renunciar al modelo de negocio tal como se pensó, porque simplemente no es posible en las condiciones en las que vivimos. Tenés que estar dispuesto a trabajar por tu sueño si queres conseguirlo. Invertir tiempo después de tu trabajo, dinero y energía en capacitarte. Buscar las varias alternativas posibles, hacer que funcione. En cuanto a mi modelo de negocio, me di cuenta de que no tenía sentido que fuéramos tantos en ese momento. Que la torta no era lo suficientemente grande como para repartir entre tantos, y que solamente debía hacer cosas específicas con personas específicas. Nuevamente el sueño a lo “Chiara Ferragni”, tuvo que esperar.

El año pasado fue la primera vez que viene al fashionweek europeo en plan “influencer”, queriendo decir que ya no espero en la puerta de los desfiles sino que más bien me invitan. Antes venía a sacar fotos, y hoy en día me las sacan a mi.
En el 2017 me invitaban a los desfiles periféricos, en el 2018 ya me invitan las marcas más reconocidas, el 2019 es incierto.
Todo sigue cambiando, no solo en Uruguay sino que en el mundo entero para mi. Sin embargo me sigo sintiendo lejos; de donde no es seguro, porque cada vez que me acerco a la meta, esta se aleja. He logrado entender que si no disfruto el camino no tiene sentido, porque la meta nunca se alcanza, siempre se refresca como una página web, y se corre un poquito hacía adelante. De lo contrario, y por definición, no sería una  meta.
Este capítulo vendría a ser el último, el hoy, un nuevo lugar de incertidumbre confortable. Cada día es una aventura, en cualquier momento puede sonar el teléfono con una propuesta interesante, o un viaje divertido. No esperaba nada de lo que sucedió, y sin embargo creo que cada día nos va mejor, de una forma inesperada. Valorando lo aprendido, la sabiduría adquirida, apoyándome en las experiencias, pero adicta a la adrenalina de lo desconocido. Rubiamala hoy vende sus productos, tiene sus acciones comerciales y por ahora juega de “sudaca” en las grandes ligas.


Darse cuenta de lo que uno quiere es muy sencillo, hay que estar atento. Evaluar como me siento después de cada experiencia en la vida. Lo que me hace sentir bien lo repito, lo que me hace sentir mal lo evito, si dudo, vuelvo a probarlo, hasta que sea claro para mi. No es magia, es observación, lo que si parece que fuera magia es que cuando uno sabe lo que quiere todo empieza a pasar, y hay que entender que seguramente no sea de la forma que lo planeamos, y tampoco sea de forma gratuita, sino con una inversión de tiempo, trabajo, dinero e investigación. Desde el sillón hundido y rayado de tu casa nada va a suceder, tener que tomar las riendas de tu vida.
Seguramente les seguiré contando historias, porque a quién está abierto siempre le pasan cosas asombrosas, el camino de Rubiamala continua hacia donde nos haga bien, y con la certeza de que de una forma o de la otra las cosas suceden, y uno debe ser siempre como el agua, sin forma, sin estructura. Cuando uno pone agua en una copa, el agua se transforma en la copa, cuando el agua entra en un río, el agua se transforma en el río, el agua puede fluir fácilmente o puede revolucionarse, estallarse contra un dique o dar vida, seamos agua, que es lo que somos.

Nada esto puede construirse en solitario, nada se logra de uno, los vínculos son lo más importante, y a mi me han ayudado ( aún lo hacen ) y apoyado muchas personas en este viaje.
Mi amiga @bellamaorosi que inició este proyecto conmigo, Alvin que fue un compañero muy valioso en un importante momento de crecimiento. Vero Magnone, de quién aprendí muchas cosas, y sobretodo a hacer negocios. El resto de lo que fue el team, que la pasamos genial. Gaucho. Delfi, que me bancó y me banca todas las fotos que le pido, siempre. Todos los que trabajamos juntos hoy con la Blonde PArty y otros proyectos que nos copan, @NoeliaPorley  @JuanSouza13 @Tavlust. Mis jefes en magma Elianne y Alex, que me aconsejan y me ayudan en lo que pueden, siempre. Dani Ortega mi amigo y estilista number oneee. A la #AbuelaSu que me lleva a todos lodos y se la banca como una crack junto a mi tía @accessbarsuy que le ponen toda la onda. A @debbiegoldfarb que está arrancando. Todas las marcas que nos apoyan y nos auspician, que creen en nosotros y se copan con la propuesta. Y Sobretodo a la comunidad, porque devuelta, y por definición, nada de esto existiría sin la presencia de cada uno.
Parece que me hubiera ganado un #oscar con todos estos agradecimientos y en realidad no gané nada, pero eso es la idea, no tengo que esperar a llegar a ningún  lugar para decirle gracias a todos, porque este es el lugar. Los quiero a todos, y este año festejemos con tutti en la #BlondeParty7  ¡!!


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